A veces estamos tan preocupados por lo que queremos tener, que olvidamos lo que tenemos, solo nos quejamos y se nos olvida agradecer.
A veces estamos tan preocupados por lo que queremos tener, que olvidamos lo que tenemos, solo nos quejamos y se nos olvida agradecer.
Todo empieza a modificarse a través de la vía de la gratitud, pero no solo debemos agradecer las cosas bellas, los logros, la salud, etc., sino también las "desgracias", agradecer por la llegada de personas que nos lastiman, pues son las que más nos enseñan, incluso agradecer las cosas que no obtenemos, seguro no nos convenían.
Quitémosle a los sucesos el falso valor de "malo" abriendo así la posibilidad de ver el aprendizaje que guardan para nosotros. ¿Qué pasaría si empezamos a tomar todos estos hechos como enormes regalos que llegan en una fea envoltura?

Había sentido dolores agudos, desesperantes, que me hicieron gritar privada en el piso, como cuando mi abuela murió gracias al cáncer pero la última crisis tenía otros aspectos inmersos: me traicionaron, me mintieron, era un adiós doloroso… Pero era la pérdida más la indignación de que algo así viniera de alguien a quien amaba profundamente. Fue un dolor atorrante, de llorar horas en posición fetal, vomitar, no dormir, temblar, querer gritar, querer tomarme algo y no despertar hasta que el dolor se hubiese ido…Uno quiere huir, arrancarse del pecho el corazón y que ya pare, que ya no duela más.
Esa intolerancia al dolor nos lleva a odiarlo todo, a no querer comer (o comer demás), a castigarnos por ser tan débiles y dejar que algo así nos pasara. Perdí más de 7 kilos en menos de 1 mes, las ojeras se me marcaron en el rostro, sonreía con esfuerzo y no tenía ganas de hacer absolutamente nada, solo regodearme en mi propia “desgracia”, en mi nostalgia, en la tortura mental de repasar cada promesa incumplida. Igual estaba impactada, sorprendida de haber estado esos años con un extraño, una persona que no existe. Pasas por el pico de abstención máxima, en el que crees que no aguantarás. No te crees capaz de salir de ello. Crees que mejor es estar muerto que vivir así..
Cuando te das cuenta de que el dolor por más que quieras no puedes desaparecerlo, hagas lo que hagas, aprendes a vivir con él y lo aceptas, con rabia y fastidio, pero te lo calas, el desespero pasa… (hay gente que no lo aguanta y por eso tantos suicidios), pero la gente sana, que tiene un mínimo de instinto superviviente acepta el dolor y para de resistirse. Cuando decides no resistirte y vivir con ello empiezas el proceso de recuperación, antes no.
Aunque ya te vuelves tolerante al dolor, te cansas de verte mal, de verte al espejo y no reconocerte, te levantas un día y te prometes hacer algo para salir de la depresión, te pides perdón, te perdonas y decides recuperarte. Ya regodearse en el dolor y victimizarse cansó a la mayoría de tus amigos y no sientes que puedas ni hablarles del tema… Entonces llegas a ese lugar máximo de reflexión, autocontrol, madurez y reencuentro contigo.
Decides cambiar de estatus, superarlo, decides volver a ser la persona segura y feliz de antes, aunque ya no esté nadie al lado, feliz contigo y para ti. Y empieza la proactiva etapa de autoterapia. Dejaré acá una lista de acciones terapéuticas que me han sacado lento pero seguro de lo que llamaba "mi desgracia":
- Empecé a comer, obligada, masticando a juro y colocando alarmas para recordarme la tarea. Mis amigos y familia estaban siempre pendiente de que hubiese comido.
- Compré unos tés y pastillas naturales para dormir en las noches, que es cuando a uno le da por pensar más y por lo tanto cuando más duele…Los tés son lo mejor, nada de medicamentos adictivos. Mami se acostaba conmigo a echarme cuentos de lo que sea hasta que me dormía, esto me ayudaba a no pensar.
- Me compré unos 3 libros que hicieron la diferencia en mi proceso: Manual para no morir de amor (Walter Riso), el cual me recomendó una amiga muy cercana, Del sufrimiento a la paz (Ignacio Larrañaga), Desapegarse sin anestesia (Walter Riso). Los leí, le dediqué horas de mi día a leerlos uno por uno. Desapegarse sin anestesia logró en mí que buscara pacientemente mi esencia, me volviera a descubrir y pudiera sentirme independiente, útil, digna y segura desde mi propia capacidad y potencial.
- Paré de ver películas de amor, de dramas, de problemas, y de oír música de amor, nostálgica, romántica, de despecho. Empecé a oír solo alegre, música pop o electrónica que me animara de verdad, que me hiciera sonreír. Nada de ver películas o escuchar música que haya visto con él.
- Hice una limpieza general de todo. Saqué 6 GB de información respectiva a él de mi celular, y de la PC y lo coloqué en una carpeta llamada: “JSAKASJASK”, que estaba oculta en un lugar del computador que nunca veo. Eventualmente hice clic y suprimir sobre esa carpeta y la desaparecí, hice contacto cero con la raíz de mi dolor.
- Quité de mi vista todos los objetos, regalos y recuerdos en mi casa. La limpieza fue total.
- Retomé la escritura tipo diario, primero en privado, para soltar todo el dolor y la rabia dentro, pero luego empecé a publicar mi proceso.
- Construí una red afectiva de amigos que me apoyaron en todo momento, que estuvieron pendientes de mí, que me visitaron, me llevaron a sus casas, me malcriaron, me consintieron, me invitaron a comer , tomar y al cine mil veces… Durante los meses más duros del duelo no estuve sola los fines de semana, estos son los peores días, ya que la mente no está tan ocupada como lo está de lunes a viernes, no te permitas revivir el dolor y la angustia, sal de casa o recibe a gente que te ama.
- Empecé a hacer ejercicios de nuevo, Boot Camp, Body works, Spinning.. Me sentía viva, feliz, de nuevo viviendo.
- Las sugerencias de Youtube me llevaron a conocer al Dr. Wyne Dyer, psiquiatra y consejero espiritual cuya película El Cambio y sus conferencias me ayudaron muchísimo a cambiar mi perspectiva de la vida, también así me topé con Bernardo y Alejandra Steamateas una pareja que trabaja en la reconstrucción de la vida de las personas, terapéuticamente. Sus videos están en Youtube y hay millones para cada sensación que uno tenga en momentos de duelo y pérdida. Me dediqué a ver uno o dos vídeos de estos a diario. Tienes que sacar tiempo prioritariamente para atender tu salud emocional. Sin excusas.
- Le escribí cartas macabras a él, cartas que nunca envié pero expulsé el dolor de mi organismo poco a poco.
- La mente: aprende a vaciarla. Los momentos de dolor vienen cuando anticipas el futuro con pensamientos negativos sobre lo que puede venir y no controlas o recuerdas las causas del dolor, que ya pasaron y tampoco puedes controlar. Distrae la mente. Me volví adicta a juegos como Candy Crush y Governor of Poker, Legue of Legends, Plantas VS Zombies, Sims 3, entre otros..
- En momentos de desesperación o dolor agudo, respira profundo sentado con piernas cruzadas, y expira lento contando hasta 20 e imaginando que haces algo que te gusta, en mi caso, cantar, dibujar, escribir o ir a nadar. Quedaba tan relajada que me daba sueño y me dormía. Eso se llama también vaciar la mente.
- Cada mañana camino al trabajo o a la universidad daba gracias a Dios, recordando que era un día más, había podido estar de pie un día más…y pase lo que pase el sol no estaba dejando de salir. Este proceso es de un día a la vez, de paciencia.
- Me hice una lista de cosas que siempre había querido hacer y no había hecho por equis o ye y las he venido haciendo: Aprender a bailar salsa o bachata, ir al teatro o al ballet, completar las estaciones de Boot Camp, aprender otros idiomas, entrenar frente al mar, lanzarme en parapente o esquiar, conversar con desconocidos a donde quiera que vaya, esperar un atardecer y tomarle foto de inicio a fin, graduarme de abogado… En fin… mil cosas que ya he hecho y otras tantas que tengo por hacer.
- Compré unos pasajes a Estados Unidos y fui a citarme con la posibilidad de una nueva vida… La planificación del viaje me mantuvo entusiasmada y ocupada. Me reencontré conmigo, me reedescubrí y tomé una de las decisiones más importantes de mi vida: emigraré y haré justo lo que más feliz me hace a mí. Me reconcilié conmigo, aunque tengo mis discusiones con el interior de vez en vez.
Para que el dolor se vaya y la recuperación llegue no puedes paralizarte, quedarte allí a esperar que pase, claro, hay asuntos del duelo que solo resuelve el tiempo, a veces lloro, no crean que no, pero ya no lloro por lo mismo, ni con la misma intensidad…
Date la oportunidad de conocer gente nueva, la gente nueva ayuda mucho porque no te juzga, solo te lee/escucha. Reconéctate con los grandes amigos olvidados. Date el chance de conocerte, de comer ese helado que quieres, de salir al cine contigo a ver esa película que a todos les da ladilla ver pero tú quieres ver, ve a un teatro y percibe el arte y su poder: la música clásica, el ballet… A mí me ha hecho tanto bien. Busca eso que te hace suspirar, que con solo pensarlo te hace sonreír y exponte a ello, sal de tu encierro, avanza, con dolor, con rabia, fastidiado… Pero sigue caminando, resiste, come obligado, hazlo todo de manera disciplinada hasta que empieces a disfrutarlo. Enfrenta el miedo a la soledad estando solo… Esto no es recomendable en la etapa de más desesperación, pero cuando estés mejor, está contigo un buen rato y disfrútate… Por sobre todo, encuentra tu propia receta terapéutica, esta fue la mía, así salí del foso horrible, mucho gracias a los tips de amigos que habían pasado por esto, pero otras cosas fueron inventos míos. Adapta a ti lo que te sirva e inventa tu propia receta.
Todo el mundo me decía que había sufrido por desamor hasta por dos años, pero yo internalicé que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional y sí, me prohibí causarme yo misma sufrimiento insistiendo en una situación que me lastimaba o enamorada de una persona que no me amaba, así que me obligué a perdonar, a no stalkear, a no revisar la situación, a no seguir intentando entender y me permití avanzar porque no quería estar dos años dando vueltas en círculo… En efecto, tras unos pocos meses ya no estoy deprimida ni paralizada… Mis planes y proyectos brillan genialmente, aunque son un poco inciertos todavía, mis sueños me entusiasman y todo agarró color de nuevo, volvió a tener sentido y lo más bonito es que tiene sentido por y para mí, no es que otro le da sentido a mi vida, el caso es que dejé de vivir para los demás y empecé a pensar en mi y en lo que quiero.
Mi sorprendente recuperación tiene mucho que ver con que tomé en mis manos el asunto, en el dolor fui proactiva. Cuando decides recuperarte tienes que saber que habrán picos de abstinencia, días de arrastrarte a llorar en el piso pero tienes que tolerar, tienes que resistir y seguir el plan, créeme… Te sentirás muy orgulloso de ti cuando lo logres, como hoy me siento feliz y orgullosa de estar en este punto, compartiendo mi experiencia.
Ten fe, fuerza y energía.. Claro que se puede y no, no te vas a morir, créeme.
Gabriela Pulido
Gabriela Pulido
Siempre que se llega al fondo de la oscuridad, cuando sientes que ya no puedes más contigo misma y que todas las promesas y mentiras que te has dicho cada vez duelen más, es el momento para intentar cambiar “eso" que te esta quemando por dentro, tal vez hablarlo, tal vez solo salir de abismo en silencio, pero siempre tratar de escapar de esa tristeza, tratar de reencontrarte contigo mismo y ver la luz, porque cada uno de nosotros tiene esa luz, expresada de distintas formas, más fáciles de ver para unos que para otros pero siempre está ahí, sólo se trata de abrir bien los ojos y darte cuenta que contigo basta, no necesitas de nadie más para sentirte bien, claro que influye y mucho pero sólo es un factor….tienes que tener en cuenta que TÚ eres el núcleo de eso.
A veces es bueno pensar primero en ti mismo hacerte feliz a ti y darte cuenta que siempre después todo es mejor.
Gabriela Pulido
Búscame cuando te apetezca, cuando notes que me echas de menos, cuando te mueras de ganas de tenerme. Búscame cuando no tengas a nadie que te diga que te quiere. Búscame cuando eches en falta las risas, las caricias que erizan la piel, las conversaciones sin rumbo, los abrazos en los malos momentos y las locuras. Búscame cuando necesites alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta que nadie tiene esos detalles. Búscame cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo bonita que es tu sonrisa, lo bien que lo haces y lo bello que te ves cuando te molestas. Búscame cuando mires el teléfono esperando una llamada que ya no llega, cuando salgas y sin darte cuenta me busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y al girarte esperes que sea yo. Búscame cuando necesites fósforos para encender lo que se ha apagado, cuando mis ojos ya no te pidan más de lo que me puedes dar, cuando tus días sean rutinarios. Búscame cuando las canciones carezcan de significado. Búscame cuando recuerdes los buenos momentos y te arrepientas de no tenerlos ahora. Búscame cuando tú ego necesite que le supliquen desesperadamente cariño pero sobre todo cuando quieras suplicarlo tú.
Gabriela Pulido
La fuente de inspiración, mi fuente de inspiración, él, con amigos pero sin necesidad de ellos, con sus modalidades que reflejaban mas de un secreto. Un hombre loco, quizás raro pero muy parecido a mi, un hombre que atrapa con las miles de cosas que tiene por decir, un hombre con secretos. En sus ojos se refleja el miedo a poder amar, y que ese amor cambie sus planes que viene preparando quizás antes de que haya tenido consciencia, miedo a la gente de ahora que tan diferente es a la de hace un par de años, miedo a que le juzguen por querer otra época en donde leer sea el hobbie perfecto y mas votado, en donde se amaba por la esencia antes que por el físico.
Tristemente inspiración mía, esa época ya pasó, y quizás este sea un mundo diferente al pasado, en donde increíblemente cuando la gente hablaba de libertad era porque en verdad se era libre, libertad no era sinónimo de rebeldía. Pero si en mis manos está te puedo proponer crear un mundo como el que quieres, solo platícame más, conocerte es lo que pido, con tus sueños y palabras crearemos un futuro conveniente para los dos, donde no se nos contagien las expectativas vacías de personas que son tan pobres que solo quieren dinero…
Gabriela Pulido
Muchas veces creemos que el presente es lo mejor para nosotros, y no visionamos un futuro mejor, sin embargo yo siempre he tenido sueños y metas que alcanzar, y cada vez que logro un objetivo me trazo otro, la vida es muy corta para quedarnos en un presente cambiante, soy una visionaria, soy creativa e innovadora y por ello no me amoldeo al mundo actual, visiono uno mejor para mi y la sociedad que me rodea.







