No te olvides del día que nos conocimos.
No te olvides del primer momento en que nos vimos.
No te olvides de todas esas cosas que me hacen reír.
No te olvides de los días que estaba triste y tú me consolaste.
No te olvides de todas nuestras peleas y reconciliaciones.
No te olvides de mis celos y mi orgullo y de los tuyos tampoco.
No te olvides de la primera vez que me dijiste que me amabas,
y por supuesto no te olvides también cuando te lo dije yo.
No te olvides de las madrugadas que pasábamos hablando.
No te olvides de lo mucho que te extraño siempre.
No te olvides de que te amo y que siempre lo voy a hacer...
Gabriela Pulido
En la sociedad podemos encontrar cientos de estilos y personalidades que tal vez se desarrollan a través de los años o pueden crearse por medio de influencias o intermediarios. Las prendas de vestir, el maquillaje, la forma de caminar y de expresarse distinguen a las personas, no obstante, muchas veces juzgamos a partir de la apariencia, creamos conclusiones sin haber compartido con la persona o hacer parte de su realidad. Es así como se crean resentimientos, envidias, comentarios que lo único que hacen es jodernos la vida.
Más que buscar respuestas, intentemos conocer a las personas por lo que son y no por lo que reflejan, sería una herramienta que además de permitir expandir nuestro círculo social, ayuda a que tengamos una vida más sana, sin complicaciones, enemistades, etc; logrando simplemente vivir lo real.
Gabriela Pulido
No sé si es porque doy más de lo que me dan, no creo ser posesiva ni nada parecido, simplemente sería bueno recibir al menos tanta atención como la que le doy a él, calidad de atención…
Intento ponerme en sus zapatos y ver el mundo desde su perspectiva, así puede ser que entienda su manera de actuar… Pero es difícil pues soy demasiado atenta con lo que me importa, pero como me gustaría a la vez, que él sienta tanta desatención como a veces siento yo…
Intento ponerme en sus zapatos y ver el mundo desde su perspectiva, así puede ser que entienda su manera de actuar… Pero es difícil pues soy demasiado atenta con lo que me importa, pero como me gustaría a la vez, que él sienta tanta desatención como a veces siento yo…
Gabriela Pulido
Rasgueame lento,
tu mano en mi cuello.
Mátame suavemente
mientras tus labios pronuncian,
apenas perceptiblemente,
las notas intensas de
nuestro amor.
Gabriela Pulido
Hace varios años que nos conocimos, nos encontramos con una
conversación tonta, sin ninguna intención, la cual para ser sincera no creía
que fuera a crecer tanto. En unas semanas confiabas tanto en mí y yo en ti.
Pasamos meses hablando,
fue el tiempo que me tranquilizaste, me olvidé de todo y de todos, y sólo pensaba ti. Escuchar tu respiración, tu voz y hasta tu silencio, que me hace tan
bien.
Tus mensajes que llegan todo el tiempo. Esperando
ansiosamente que llames por la mañana, por la tarde, dando buen día y preguntando por mi..
Gabriela Pulido
Ese día será épico, será grande y será simplemente el
mejor.
El día en mis fantasías estúpidas mueran, el día en que deje
de soñar con idioteces y ponga los pies bien en la tierra, que mi cabeza este
centrada en lo importante y no en cosas vagas. El día en que yo sea lo más
importante en mi mundo.
El día que deje los poemas de un lado y los romanticismos
estúpidos. El día que los garabatos y las letras perdidas de los textos
enamorados se conviertan en palabras importantes, que quizá algún día llegasen
a importarle a personas y no sólo a adolescentes idiotas con “problemas de
amor”.El día en que me quiera a mi y a nadie más.
El día que me deje de inmadureces y deje las payasadas por
un lado. El día que mis palabras tal vez lleguen a alguien y no sólo a mí. El
día que sonría con motivos por verdaderas razones, sin haberlas creado en mi
retorcida mente. El día en que me preocupe por hacerme feliz y que deje de
complacer a los demás.
Entonces, seré feliz.
Seré un poco más humana, más egoísta, más “madura”.
Si así la gente lo quiere ver.
Gabriela Pulido
Al final uno teme a lo que es, porque sabe a que tanto pueden llegar las personas. ¿A qué me refiero? Yo temo a que se burlen de mi, porque las personas saben fingir, y lo hacen muy bien. ¿Cómo lo sé? Porque todos hemos mentido alguna vez. Lo malo, nunca sabrás cuando alguien esta fingiendo, nadie se dio cuenta cuando yo alguna vez lo hice.
Al final, terminas preocupándote por todo, amistades, noviazgos, y aunque quieras pensar que no todos son igual etc. etc. Hay algo dentro de ti que de vez en cuando despierta y te dice “¡Hey! Despacio, recuerda que las personas saben fingir muy bien” Y comienzas a dudar de todo, aunque no quieras. ¿Un ejemplo? Mi vida. Mi novio. Mis padres. Mis amigas. Yo. No hace mucho yo lo hacia, sobre todo con mis padres, fingía, era la mejor en ello. Sé fingir mis estados de animo, mis emociones, mis sensaciones, así nadie puede darse cuenta de lo que verdaderamente sientes, se fingir amistad cuando siento amor, y todas las veces que he fingido, nadie se ha dado cuenta de hasta que punto he llegado. Es fácil hacerlo. ¿Hipocresía ? No lo sé, pero las personas lastiman, y lastiman de verdad cuando saben quien eres, si te conocen erróneamente, el dolor no es nada.
Sabes que cualquier persona puede fingir. Incluso quien menos crees. Es triste estar siempre a la defensiva, fingir algo que no quieres fingir, todo para no salir lastimada, pero ya no puedes hacer nada, ya es algo que está en tu sangre.
Son tan solo algunos pensamientos que pueden estar en mi cabeza al transcurso del día, siempre es lo mismo, las mismas ideas, las mismas personas, los mismos sentimientos. Lo peor, no es pensar que tus seres queridos te mienten, si no, pensar que tú misma te estas mintiendo diciendo que puedes soportarlo, y no saber en que puntos te mientes a ti misma, es lo peor de saber fingir tan bien. Ya no miro por la ventana sino que grito con desesperación desde ella, grito y grito desde mi ventana, hasta que alguien escuche la angustia de mi persona.




